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miércoles

Cuando llegues



Cuando llegues...
habrá un florecimiento de amapolas.
Un himno nuevo entonará la sangre;
y al sentir el milagro de tus manos,
brotarán de mi canto lirios blancos.

Me vestiré los tules nupciales de la aurora.
Bañaré mis cabellos con reflejos de sol;
habré puesto a mi boca el dulzor de las mieles,
y a mis senos, arrullos con preludios de amor.

Cantarán los minutos mis arterias cansadas.
Ya mi espera se tiende con caminos de luz;
pon a tus pies sandalias tejidas de ilusiones,
que hallarán primavera cantando plenitud:

Cuando llegues...
habrá germinación en los vergeles
al abrirse mi carne en floración;
y en el dulce cansancio de la entrega,
se mecerá una cuna y una flor.

Poema en la voz de
Blue

Como quiero la grandeza



Cómo quiero la grandeza
de las cosas simples.
Por eso vuelvo hoy
al principio
en busca de ese génesis
con aroma de leche y estiércol.
Suavidad de la guama
esbeltez de espartillo
humedecidos pies de bosque
complejidad amorosa de la noche
al calor de la leña
paredes dibujadas con humo
paseo de cocuyos
tibio lecho con olor
de arrayanes.
Principio del amor
alfabeto de sexo
aprendido
en el arrullo fresco de palomas
en el relincho recio
de un caballo
en el temblor de ancas
soberbia de la sangre
en crines desbocadas.

Milagro de los cuentos
en la voz ancestral de los abuelos,
castillos y palacios,
duendes y hadas,
puente de los fantasmas,
musgo para los sueños,
armonía de un tiple
junto al pilón
tierno maíz
dorada redondez de los buñuelos.
Implacable reloj
que me lanzó de pronto
a ser grande,
así sin previo aviso,
sin tiempo de ordenar
la valija
para ese itinerario de la vida

Poema en la voz de
Blue

Esta piel



Esta piel que yo estrecho
como mi propio nombre
tiene el sabor lejano
de las cosas sabidas.
Por eso me pregunto:
¿Dónde el cristal que siga
repitiendo el abrazo
hasta doblarme en dos, multiplicada?
Amar ya no es batalla
al filo de la noche.
Es juntar rosas
para que crezcan rosas
y después inventar un silencio
callando los relojes,
tapándole la voz a los murmullos,
una aurora desnuda
como la carne próxima al abrazo.
Dame tu piel como un vestido
para un viaje de amor.
Yo extenderé mi cuerpo
camino-piel para tu paso.
Toda soy
mi cintura y mi seno
un redondo equipaje de deseo.
El mundo puede ser
un pequeño lugar para los sueños
o un universo abierto para multiplicar
la vida.
No lo olvide,
lo recuerde mi sangre,
que oyó en un junio de manzanas:
¡esta es la luz!

Poema en la voz de
Blue

´Había olvidado las cosas simples



Había olvidado las cosas simples
como decir hola y sonreír
mirar a través de las vidrieras
y buscar golondrinas de verano,
tomar los parques de la mano
y vestirme de muselina blanca
así transparente como el aire.
Había olvidado el olor
de la mañana,
el chocolate y su espuma
del cielo de colores
y ese empezar el día
con alas y canciones.
Vuelvo a sentir la tentación
de mirar a los hombres
descubrir que tienen pasos largos
una barba con sueños,
que pueden inventarnos palabras
como arrullos
y ser una luz placentera entre los poros.
Vuelvo a encontrar esa dulce pereza
de entretener el ocio con gaviotas,
un castillo que trepe hasta mi alma
y ese violín detenido en una nota larga,
vibrante, elástica, como una piel enamorada.
Quiero el agua del grifo,
verla correr, dejar que dance su humedad en mis manos,
el olor del jabón y esa espuma que hace globitos
y me tienta a imaginar planetas transparentes
con hombrecitos pequeñas
de orejas largas y pupilas moradas.
La noche es una cama con almidón de sueños
y un amor vertical que me acompaña.

Poema en la voz de
Blue

Cambio la soledad



Cambio la soledad por un crepúsculo
y una espina por una rosa roja.
El alma por dos almas
y el cansancio
por la suave fatiga
de los besos.
Hasta el agua la trueco
por una gota concentrada
en el vidrio de espera
de mi casa.
El bosque
por la sombra de un árbol,
la grandeza
por lo pequeño cálido
que puedo guardar
en el puño de mi mano,
los manjares
por un poco de pan
humedecido en vino,
la vigilia ambiciosa
por la suave clausura
de mis ojos.
Cambio la casa grande
por el íntimo cuarto
de mis sueños
y el mundo
por el pequeño universo
de mi patria.
Cambio mi angustia soterrada
por un grito,
mi vestido
por un asta de viento
con banderas.
Cambio los mercaderes
por un Cristo
y trueco por campanas
el asmático pito
de las fábricas.


En la voz de
Blue